El orgasmo femenino es fundamental para el papel reproductivo, así como lo es el masculino.

Popularmente se considera que el orgasmo masculino es el pilar para la reproducción humana, pues el esperma del hombre es la célula reproductiva que tiene que aparecer para poder engendrar la vida humana. Siendo así, se considera que la mujer no necesariamente debe presentar un orgasmo durante el acto sexual con fines reproductivos.

Todo esto se cree desde antes del año 1,500, donde las primeras menciones del clítoris eran en la literatura occidental y se consideraba erróneamente que su función era urinaria. Conforme avanzaron los años se ha estudiado y detallado su función en el cuerpo humano, en las cuales solo se detalla su función para poder llegar al orgasmo femenino y esto es un tabú que se sigue divulgando incluso por las mismas mujeres. Aun así, en la actualidad la mayoría de los estudios realizados no se relaciona el éxito de la reproducción humana con las funciones que cumple el clítoris.

Un estudio publicado en Clinical Anatomy realizado por el científico biomédico Roy J. Levin, utiliza todas las reacciones generadas por el órgano genital femenino para explicar el papel importante de facilitar la posibilidad de éxito reproductivo.

Tabla 1: Cambios fisiológicos derivados de la estimulación del clítoris. Fuente Clinical Anatomy.

Siendo una parte sensible el clítoris al alcanzar un cenit de placer sexual, se ha demostrado que causa activación en todos los sistemas cerebrales principales, incluidas las áreas involucradas en la excitación, la memoria, la recompensa, la cognición y el comportamiento social.

Sin todos estos cambios fisiológicos inducidos en la vagina debido a la estimulación del clítoris las probabilidades de éxito para que la fecundación sea exitosa se verían escasas.

A pesar de la larga historia que tiene el estudio del clítoris respecto a su identificación, anatomía y función, se ha dejado pasar por alto la importancia que tiene. Levin explica cómo no se ha considerado su importancia, pues ahora se sabe que ya no solo se trata de la excitación sexual, sino de preparar al cuerpo femenino para la reproducción.